banner relaser home con drone

Por RELASER


La agroecología en América Latina sigue ganando terreno como enfoque técnico, social y político para la sostenibilidad rural. En esa dirección, la Comunidad de Práctica en Agroecología impulsada por RELASER realizó su segunda sesión con la participación de representantes de instituciones públicas, universidades, organizaciones campesinas y redes de extensión rural de varios países.

El encuentro, desarrollado en el marco del Proyecto AERAS, reunió a más de 40 participantes de América Latina y el Caribe, y tuvo como propósito profundizar en los avances metodológicos y resultados de campo sobre la aplicación de los principios agroecológicos en territorios rurales, con especial atención a las experiencias de Costa Rica y Chile. La sesión fue facilitada por el Foro Nacional RELASER Colombia.  

Desde su creación, la Comunidad de Práctica se ha consolidado como un espacio de diálogo técnico y aprendizaje colaborativo donde los profesionales del sistema de extensión intercambian métodos, resultados y herramientas para fortalecer las transiciones hacia sistemas agroalimentarios más sostenibles, equitativos y resilientes.

Un espacio de aprendizaje colectivo y regional

La sesión inició con un repaso de los compromisos asumidos en la primera reunión, en la que se definió la agroecología como una transformación sistémica que exige cambios en los modos de producir, distribuir, consumir y gobernar los alimentos.

Los participantes coincidieron en que los procesos de transición no pueden limitarse a la adopción de prácticas puntuales, sino que deben implicar reformas estructurales en políticas, mercados y modelos de conocimiento. En ese marco, se subrayó el papel de la extensión rural como eje articulador entre la ciencia, los saberes locales y las políticas públicas.

Costa Rica: medir la transición desde el territorio

La primera ponencia estuvo a cargo de Laura Ramírez, Coordinadora del Foro Nacional RELASER Costa Rica, quien presentó los resultados de la línea base nacional sobre agroecología, aplicada a 65 extensionistas y 150 fincas distribuidas en cinco clusters territoriales.

El estudio utilizó los 13 principios de la agroecología como marco de análisis , lo que permitió identificar los niveles de conocimiento, actitudes y prácticas tanto en extensionistas como en productores.

Los hallazgos mostraron que, si bien existe un amplio compromiso institucional con la transición agroecológica, persisten desafíos concretos en la gestión del agua, la diversificación productiva y la conectividad digital y comercial entre productores.
Entre los principales resultados se destacan:

  • El 80% de los extensionistas tiene menos de 47 años, lo que representa una renovación generacional clave en los servicios de asistencia técnica.
  • El 70% cuenta con formación universitaria, principalmente en agronomía y ciencias ambientales.
  • En los sistemas productivos analizados, el 61% de las fincas aún no implementa estrategias de ahorro hídrico y un 64% no aplica prácticas de reciclaje o cosecha de agua.

“Estos datos nos permiten establecer una línea base de capacidades institucionales y territoriales. A partir de ella podremos orientar acciones de fortalecimiento en los próximos años”, explicó Ramírez.

Posteriormente, Arturo Valenciano, Coordinador del proyecto AERAS Costa Rica  y Félix López, representante de la Universidad Técnica Nacional de Costa Rica, compartieron su experiencia con la adaptación del instrumento a sistemas ganaderos. En su intervención, mostraron cómo los indicadores agroecológicos pueden ser herramientas útiles para acompañar la transición hacia una ganadería más sostenible, con prácticas como el manejo de pasturas naturales, la diversificación alimentaria y el uso eficiente del agua.

Chile: el Programa TAS y la transición a la agricultura sostenible

Desde Chile, Sebastián Acosta, del Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP), presentó la experiencia del Programa TAS (Transición a la Agricultura Sostenible), una política pública que combina asesoría técnica especializada, incentivos económicos y capacitaciones continuas.

El programa se estructura sobre tres pilares: formación previa de extensionistas, acompañamiento técnico a los productores y seguimiento de resultados con base en la metodología MESMIS, un modelo de evaluación de la sustentabilidad de sistemas agrícolas.

Acosta señaló que, tras dos años de ejecución, el 85% de los agricultores participantes ha adoptado al menos cuatro prácticas agroecológicas permanentes, como rotación de cultivos, uso de bioinsumos y diversificación de especies. “El éxito del TAS demuestra que la transición no puede improvisarse: requiere coherencia entre políticas, recursos y acompañamiento técnico constante”, afirmó.

La presentación generó amplio interés entre los asistentes, especialmente por el enfoque integral del programa, que vincula financiamiento público, capacitación territorial y monitoreo participativo.

Intercambio de experiencias y aprendizajes regionales

En el diálogo posterior, representantes de distintos países reflexionaron sobre los desafíos comunes para escalar las prácticas agroecológicas. Juan Ortiz, de Colombia, destacó el trabajo del sector agroexportador en la sustitución progresiva de fertilizantes químicos por alternativas minerales y orgánicas, una estrategia que reduce costos, mejora la salud del suelo y fortalece la resiliencia productiva.

Entre las conclusiones del debate se resaltaron tres ideas clave:

  1. La necesidad de acompañar la transición con procesos de medición y evaluación que permitan demostrar su impacto en productividad y sostenibilidad.
  2. La importancia de vincular políticas públicas, investigación y extensión para evitar la dispersión de esfuerzos.
  3. El valor de construir redes regionales de aprendizaje, capaces de compartir metodologías, datos y resultados de manera abierta y colaborativa.

Hacia una comunidad regional de aprendizaje en agroecología

El cierre del encuentro estuvo a cargo del equipo técnico de RELASER, que reiteró el compromiso de consolidar la Comunidad de Práctica como un espacio vivo y permanente de intercambio de conocimiento.

Se propuso avanzar hacia la construcción de un repositorio regional de herramientas y estudios de caso, así como fortalecer las capacidades locales de monitoreo de la transición agroecológica en los países participantes del proyecto AERAS.

El Proyecto AERAS forma parte del programa global GP-SAEP y se implementa como un esfuerzo conjunto del Foro Global para los Servicios de Asesoramiento Rural (GFRAS) y el FIDA, con la coordinación de RELASER, YPARD y Access Agriculture en América Latina, y de AFAS en África. Financiado por la Unión Europea y la Cooperación Belga al Desarrollo, busca acompañar la transición agroecológica de pequeños productores en Ecuador, Costa Rica, Madagascar y Uganda. Su enfoque se centra en fortalecer los servicios de extensión rural mediante metodologías participativas que promueven la creación colectiva de conocimiento entre agricultores y extensionistas, impulsando prácticas sostenibles y resilientes que mejoran la seguridad alimentaria y la adaptación al cambio climático.

La sesión concluyó con la invitación a seguir integrando evidencia, sistematización y experiencias territoriales que alimenten el diseño de políticas públicas en favor de una triple transición: verde, orientada a la sostenibilidad ambiental; digital, para la innovación tecnológica; y social, centrada en la equidad y la inclusión de mujeres y jóvenes rurales.

Revive el encuentro completo aquí: https://youtu.be/T-kcrGr-qa8?si=5IsPhuLPcHoEjIi_