Por: RELASER
El 2 de diciembre, instituciones de Paraguay, España y Costa Rica se reunieron en el Seminario Internacional sobre Biodiversidad, Polinizadores y Bioinsumos, un espacio que puso en el centro de la discusión la urgencia de proteger a los polinizadores y de avanzar hacia modelos productivos más sostenibles.
El evento fue organizado por el Comité Técnico de Promoción de la Producción Orgánica (CTPPO) y la Unidad de Gestión de la Producción Orgánica y Agroecológica (UGPOA) de la Dirección de Extensión Agraria del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG). Co-organizaron el proyecto “Desarrollo inclusivo y sostenible en poblaciones rurales vulnerables de la Región Oriental de Paraguay”, impulsado por AECID, ETEA y ALTER VIDA. Apoyaron RELASER, CPROA, Asociación Paraguay Orgánico, la REAF y GIZ a través del Proyecto PoliLAC, así como la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNA y el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible-MADES.
El objetivo del seminario se centró en promover sistemas productivos resilientes, capaces de sostener la producción de alimentos cuidando la biodiversidad que los hace posibles.
En las palabras iniciales, representantes del MAG junto con ALTER VIDA destacaron que la Región enfrenta un contexto que exige fortalecer la producción orgánica, proteger los ecosistemas y articular esfuerzos institucionales para garantizar la sostenibilidad de largo plazo. Se subrayó que los polinizadores —desde abejas melíferas hasta especies nativas sin aguijón— cumplen un papel decisivo para la agricultura, el equilibrio ecológico y la seguridad alimentaria de las comunidades rurales.
POLINIZADORES Y SEGURIDAD ALIMENTARIA: LA EXPERIENCIA DE COSTA RICA
La primera presentación estuvo a cargo de Ana V. Cubero Murillo, especialista del INTA Costa Rica, quien expuso datos contundentes: el 75% de los cultivos para consumo humano depende de la polinización; la presencia adecuada de polinizadores mejora tamaño, uniformidad, valor nutricional y calidad comercial; y su disminución, causada por pesticidas, pérdida de hábitat y cambio climático, impacta directamente la disponibilidad de alimentos.
Cubero explicó la importancia de comprender la relación específica entre cada cultivo y su polinizador: desde la necesidad de árboles A y B en aguacate hasta la demanda de polinización manual en pitahaya.
BIOCONTROLADORES Y SOSTENIBILIDAD EN CULTIVOS PROTEGIDOS: EL CASO DE ALMERÍA
El biólogo Jan van der Blom compartió en detalle la evolución del modelo hortícola de Almería, una región que pasó de depender de prácticas manuales intensivas a consolidar uno de los sistemas de producción bajo invernadero más innovadores de Europa. Su intervención mostró cómo la introducción de abejorros para la polinización no solo incrementó la calidad y el rendimiento de los cultivos, sino que obligó a replantear el manejo agrícola en su conjunto.
Explicó que este cambio tecnológico impulsó una transformación más profunda: la necesidad de convivir con organismos benéficos, reducir el uso de plaguicidas y recuperar la biodiversidad externa a los invernaderos. Lo que alguna vez fue visto como un desafío técnico terminó convirtiéndose en una oportunidad para fortalecer la sostenibilidad del sistema productivo.
Van der Blom insistió en que la biodiversidad no es un elemento decorativo ni accesorio, sino la base que permite que los cultivos prosperen, que los ecosistemas mantengan su equilibrio y que las cadenas agrícolas sigan siendo competitivas frente a las exigencias ambientales y comerciales actuales.
PARAGUAY: MARCOS NORMATIVOS Y ESTRATEGIAS DE CONSERVACIÓN
Alberto Ismael Arias Barreto, representante del MADES, ofreció una exposición detallada sobre el andamiaje normativo que orienta la conservación de los polinizadores en Paraguay. Explicó que el país cuenta con un conjunto de leyes ambientales —desde áreas protegidas hasta certificaciones forestales y evaluaciones de impacto— que, aunque no siempre se mencionan explícitamente en relación con abejas y otros polinizadores, cumplen un rol decisivo en la protección de los ecosistemas que los sostienen.
Arias recordó que el 90% de los alimentos que consumimos depende directa o indirectamente de los polinizadores, lo que convierte su conservación en un asunto estratégico para la seguridad alimentaria y el desarrollo rural. Señaló además que Paraguay tiene más de 9 millones de hectáreas bajo distintos esquemas de conservación, una cifra significativa que demuestra esfuerzos institucionales por preservar la biodiversidad, aunque todavía insuficiente frente a los desafíos actuales.
Su intervención también puso sobre la mesa las amenazas más críticas, entre ellas la pérdida acelerada de hábitat por cambio en el uso del suelo, la expansión agrícola sin suficiente ordenamiento territorial, la presión de especies invasoras y los efectos acumulativos de la contaminación atmosférica. Cada uno de estos factores, explicó, actúa de manera sinérgica y acelera el declive de las poblaciones de polinizadores.
Arias insistió en que fortalecer la coordinación interinstitucional, mejorar los sistemas de monitoreo y trabajar con comunidades locales son pasos imprescindibles para avanzar hacia modelos de conservación más robustos y sostenibles.
PRÁCTICAS AMIGABLES E INCENTIVOS: HACIA UNA CULTURA DE CONSERVACIÓN
El investigador Ever Rodríguez Ramírez de la FCA/UNA profundizó en la compleja relación entre biodiversidad, producción agrícola y sostenibilidad, subrayando que la salud de los polinizadores es tan determinante para los rendimientos como cualquier insumo tradicional del campo. Explicó que Paraguay alberga una diversidad de abejas mucho mayor de la que se conoce formalmente —posiblemente más de 500 especies— pero la falta de investigaciones sistemáticas limita la comprensión plena de su estado y de las amenazas que enfrentan.
Rodríguez advirtió que la meliponicultura, pese a su importancia económica y cultural en comunidades rurales, opera hoy sin un marco regulatorio claro, lo que incrementa riesgos como la consanguinidad, la pérdida de especies nativas y el manejo inadecuado de colonias. Señaló que las abejas sin aguijón, altamente sensibles a los cambios del entorno, dependen de hábitats específicos y de una interacción estrecha con la flora local.
Además, planteó la necesidad de avanzar hacia un sistema de incentivos, como pagos por servicios ecosistémicos, certificaciones diferenciadas para productores que protegen polinizadores y programas comunitarios de restauración. Según Rodríguez, estos mecanismos pueden acelerar la adopción de buenas prácticas y construir una verdadera cultura de conservación, donde la protección de los polinizadores no sea una acción aislada, sino parte integral de las decisiones productivas y territoriales.
UN CIERRE CON VISIÓN REGIONAL
La jornada concluyó con un llamado a fortalecer los vínculos entre instituciones públicas, organizaciones de productores, proyectos de cooperación y centros de investigación, subrayando que la conservación de polinizadores solo es posible cuando existe articulación real entre quienes definen políticas, quienes acompañan procesos productivos y quienes trabajan directamente en el territorio.
Se destacó que los sistemas de extensión agrícola tienen hoy el desafío de integrar la biodiversidad como un componente central de su labor, no como un elemento accesorio. Para ello, es indispensable acercar evidencia científica a los productores, promover prácticas sostenibles basadas en datos y fortalecer capacidades locales que permitan adaptar el manejo agrícola a las condiciones específicas de cada región y cada ecosistema.
Los panelistas coincidieron en la necesidad de impuslar políticas públicas coherentes con la realidad climática y regional, capaces de responder a la pérdida de hábitat, la presión del cambio climático y la necesidad de modelos productivos que aseguren alimentos sin comprometer los servicios ecosistémicos.
El seminario dejó una conclusión compartida: proteger a los polinizadores es proteger la agricultura, la biodiversidad y el bienestar de las comunidades rurales, porque de ellos depende buena parte de la productividad presente y la resiliencia futura de los sistemas agroalimentarios.
