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Productores, extensionistas, academia, instituciones públicas, cooperación internacional y aliados locales participaron en el Intercambio Nacional de Conocimientos y Experiencias y en la Misión de Revisión de Medio Término FIDA-GFRAS del proyecto AERAS.

Costa Rica fue escenario de un nuevo espacio de aprendizaje, revisión y diálogo del proyecto AERAS, que busca acelerar la transformación agroecológica a través de los Servicios de Asesoría Rural. Entre el 16 y el 19 de junio de 2026, actores vinculados a la agroecología, la extensión rural y la innovación en sistemas productivos sostenibles participaron en el Intercambio Nacional de Conocimientos y Experiencias y en la Misión de Revisión de Medio Término FIDA-GFRAS.

La agenda combinó trabajo técnico, intercambio de experiencias y visitas de campo en San José, Grecia, Guatuso y Monteverde. El objetivo fue revisar avances, documentar innovaciones, recoger aprendizajes desde las fincas y comunidades, y generar recomendaciones para la sostenibilidad y el escalamiento de las acciones impulsadas por el proyecto.

En el primer día se desarrolló el taller nacional de intercambio, con la participación de formadores, extensionistas, fellows, coordinación nacional, Secretaría RELASER y la misión FIDA-GFRAS. La jornada también contó con la presencia de representantes del IICA y de la Unión Europea, aliados clave en el acompañamiento y fortalecimiento de los procesos impulsados por AERAS en la región.

Durante el encuentro se presentaron los resultados de coordinación y de los clústeres, con aportes de formadores y fellows sobre las innovaciones agroecológicas promovidas en el marco de AERAS. También se compartieron avances de las evaluaciones de anclaje institucional y línea final, con hallazgos sobre el proceso de implementación, las capacidades fortalecidas y las prácticas adoptadas en finca.

Posteriormente se llevó a cabo la premiación del concurso de innovaciones lanzado por el proyecto AERAS Costa Rica, que reconoció 16 propuestas en tres categorías: jóvenes, mujeres y personas productoras. La entrega permitió visibilizar experiencias que ya están aportando a la transición agroecológica desde las fincas, los colegios y las comunidades.

La premiación puso en primer plano soluciones diversas. Entre ellas, iniciativas juveniles orientadas a crear alternativas verdes en espacios educativos y comunitarios; experiencias productivas que articulan conservación, cultura y producción sostenible; y propuestas lideradas por mujeres, vinculadas al turismo agroecológico, el uso de herramientas digitales y nuevas formas de fortalecer la autonomía económica mediante prácticas sostenibles. El concurso mostró resultados concretos del proyecto AERAS en Costa Rica. Las innovaciones premiadas reflejan cómo la agroecología se construye con aprendizajes locales, creatividad, acompañamiento técnico y participación de quienes producen, enseñan, emprenden y cuidan sus comunidades.

Después de la premiación, la jornada continuó con grupos focales y trabajo colectivo para documentar innovaciones. Los participantes analizaron tecnologías y prácticas agroecológicas promovidas en los clústeres, revisaron los problemas que abordan, los principios de agroecología a los que contribuyen, la manera en que se implementan y su potencial de replicabilidad. Este ejercicio permitió pasar de la experiencia concreta al aprendizaje compartido, con insumos útiles para futuros procesos de asesoría rural en la región.

La misión también incluyó grupos focales con facilitadores de Servicios de Asesoría Rural y personas jóvenes. Estos espacios buscaron medir el impacto directo del modelo en el trabajo cotidiano de quienes acompañan a productores y productoras, así como recoger percepciones sobre los cambios generados, los desafíos pendientes y las condiciones necesarias para sostener los procesos de transición agroecológica.

El segundo día estuvo dedicado a las visitas de campo. En Finca El Poró, en Grecia, Alajuela, la misión FIDA, la coordinación nacional del proyecto, productores, facilitadores y aliados locales participaron en presentaciones, grupos focales con productores y recorridos por la finca. Este espacio permitió conocer de cerca prácticas agroecológicas implementadas en un sistema productivo ganadero y escuchar directamente a quienes han participado en el proceso.La visita a Finca El Poró reunió a representantes de la Universidad Técnica Nacional de Costa Rica, el Ministerio de Agricultura y Ganadería, la UNED, la Cámara de Ganaderos Independientes del Sur, familias productoras de Jicaral, Monteverde y San Vito, así como actores vinculados a la cooperación internacional, la academia, el sector privado, el gobierno y organizaciones de la sociedad civil.

Más que una jornada de observación, el recorrido permitió contrastar los resultados del proyecto con la experiencia cotidiana de las familias productoras. Las conversaciones giraron alrededor de los cambios en las fincas, la adopción de prácticas agroecológicas, el acompañamiento recibido, los aprendizajes generados y las necesidades que aún existen para fortalecer la transición.

La agenda continuó en Finca Llanuras del Cacao, en Guatuso de Alajuela, donde se desarrollaron nuevos grupos focales y un recorrido por la finca, enfocada en la producción de cacao. Allí, productores y facilitadores compartieron experiencias relacionadas con el manejo agroecológico, la organización comunitaria, la producción sostenible y la importancia del acompañamiento técnico para adaptar las prácticas a las condiciones de cada contexto.

El tercer día llevó la misión a Monteverde, Puntarenas, donde se realizó una nueva visita a finca ganadera con presentación de productor y formador, trabajo en grupos focales y recorrido en campo. Esta jornada permitió ampliar la lectura del proyecto y recoger insumos desde un contexto productivo distinto, con sus propios desafíos ambientales, sociales e institucionales.La metodología de los grupos focales tuvo como eje la experiencia de los agricultores. A partir de preguntas sobre los cambios en la finca, el apoyo recibido, las prácticas adoptadas y los resultados observados, la misión buscó comprender el alcance de la transición agroecológica desde la voz de quienes producen. También se promovió la identificación del cambio más significativo, una herramienta que permite reconocer resultados técnicos, así como también efectos en las creencias, la vida familiar, la alimentación, los costos, los ingresos y la relación con el entorno.

Durante las visitas, los recorridos por las fincas permitieron observar prácticas concretas, conversar sobre los recursos necesarios para implementarlas y analizar su conexión con principios agroecológicos como el reciclaje, la sinergia, la diversificación y el manejo sostenible de los recursos. Estos espacios ayudaron a valorar el papel del aprendizaje entre pares y la importancia de construir soluciones desde las condiciones reales de cada finca.

El cuarto día estuvo dedicado al trabajo de la misión FIDA con RELASER y el equipo nacional de AERAS. La jornada permitió avanzar en el reporte de la revisión de medio término, sistematizar hallazgos preliminares y organizar recomendaciones orientadas a la fase final del proyecto.

La misión de revisión buscó evaluar la eficiencia de las actividades, la efectividad de las estrategias de fortalecimiento de capacidades, el uso de herramientas digitales, el diálogo sobre políticas, la promoción de la agroecología y el avance del proyecto en su teoría de cambio. También permitió identificar condiciones que favorecen la adopción de prácticas agroecológicas y elementos clave para fortalecer la sostenibilidad del sistema de Servicios de Asesoría Rural.

Uno de los principales aprendizajes de la visita fue el valor de las alianzas estratégicas. La articulación entre academia, gobierno, cooperación internacional, sector privado, organizaciones de la sociedad civil, extensionistas y familias productoras permitió alcanzar y superar la meta de cobertura prevista, al tiempo que abrió espacios de aprendizaje colectivo entre actores con experiencias distintas. La visita mostró que la transición agroecológica requiere una red amplia de capacidades, coordinación institucional y acompañamiento sostenido.

La transición agroecológica avanza cuando las soluciones se construyen con quienes producen, cuando la extensión rural escucha y acompaña, y cuando las instituciones logran articularse alrededor de objetivos comunes. Esa fue una de las principales conclusiones que dejó esta visita a Costa Rica: los aprendizajes del campo son una base fundamental para fortalecer los Servicios de Asesoría Rural y avanzar hacia sistemas agroalimentarios más sostenibles, resilientes e inclusivos.

Este encuentro se desarrolló en el marco del proyecto AERAS, una iniciativa promovida por la Red Latinoamericana para Servicios de Extensión Rural (RELASER), GFRAS, YPARD y Access Agriculture, con apoyo del IICA y financiamiento de la Unión Europea, la Cooperación Belga al Desarrollo y el FIDA. En América Latina, AERAS se implementa en Costa Rica y Ecuador, con el propósito de fortalecer los Servicios de Asesoría Rural y acompañar a pequeños productores y productoras en procesos de transición agroecológica.